Ética yógica

Recomendaciones para las clases de yoga y meditación

 

  • Puntualidad: Es recomendable llegar entre 15 a 10 minutos antes de empezar la clase. De este forma puedes aprovechar ese tiempo para cambiarte con tranquilidad, y después te puedes relajar un poco en la sala y dejar que la mente y el cuerpo vayan aterrizando.
  • Practicar con el estómago vacío: No es aconsejable comer antes de una clase, se recomienda no comer nada dos horas antes de la clase. Cuando se practica con el estómago lleno es posible que la práctica interfiera en la digestión y se produzca una sensación de malestar. También es más difícil concentrarse con el estómago lleno.
  • Problemas de salud: Para una práctica de yoga segura y beneficiosa debes informar al profesor de yoga sobre cualquier problema de salud, enfermedad o limitación física o psíquica que tengas. De esta forma el profesor puede adaptar la práctica a tus necesidades.
  • Ropa cómoda: Lleva ropa cómoda y ligera, que te permita hacer movimientos amplios y que no obstruya la respiración natural. Evita la ropa provocativa, pues la práctica de yoga no es una competición ni una exhibición.
  • Enfermedad: Si estás enfermo/a, con catarro o gripe es mejor quedarse en casa para que el cuerpo pueda recuperarse. Si acudes a clase con un catarro etc. puedes contagiar a los demás alumnos y además la práctica haría que la infección se extienda por el cuerpo. La enfermedad es un momento de reposo para el cuerpo, un momento que puedes aprovechar para la meditación y la introspección.
  • Apagar el móvil o silenciarlo: El espacio de la práctica es un lugar donde se cultiva la presencia en el momento presente, la atención y el silencio, donde las personas intentan desconectase de sus obligaciones y responsabilidades diarias. No necesitas su móvil para la práctica, por favor apágalo o ponlo en silencio.
  • Escuchar al cuerpo: En todo movimiento y postura es necesario observar y escuchar lo que el cuerpo dice. No te obligue a mantener una postura cuando sientas dolor o un fuerte malestar. Al contrario, díselo al profesor que te propondrá una postura alternativa adecuada. Escuchar al cuerpo también significa que si te siente mareado/a o exhausto/a, detienes la práctica y descansas en una postura cómoda. Puedes aprovechar ese momento para observar la respiración y lo que sucede en el cuerpo.
  • Respeto hacia los demás:  Ten presente el lema “Trate a los demás como quieres ser tratado/a por ellos”. Respeto hacia los demás significa no pisar las esterillas ajenas, cuidar de tu higiene personal, evitar en lo posible usar perfumes y esencias antes de la clase. Respetar asimismo el espacio de cada persona y el silencio de la sala.
  • Espacio de silencio: El espacio de la práctica invita a la introspección y no a la cháchara, evita por tanto toda conversación innecesaria. Si necesitas hablar hazlo en voz baja y antes de hablar recuerda lo dijo que el Buda: Antes de hablar pregúntate si lo que vas a decir es verdad, es amable, es necesario, es útil, pregúntate si tus palabras valen más que tu silencio.
  • Mantener el orden: Allá donde vayas deja el espacio como lo encontraste, para que otros después de ti puedan disfrutarlo. Coloca todo el material usado en su lugar, doblando las mantas con cuidado y las esterillas enrolladas. No te olvides tampoco de tus objetos personales. Mantener el orden en el espacio de práctica es el primer paso para introducir la actitud del yoga en tu día a día.
  • No abandonar la clase antes de tiempo: Es importante seguir toda la sesión hasta el final, pues la relajación es la parte más importante y reconfortante de la práctica. Si necesitas irte antes de tiempo, por favor díselo al profesor al principio de la clase para que te pueda proponer una relajación para ti antes de que te vayas.

Disfruta de la clase